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Notas 10 consejos de oro para mantener tus lentes como nuevos

10 consejos de oro para mantener tus lentes como nuevos

Por Claudia Rodríguez, 19 de septiembre, 2018
10 consejos de oro para mantener tus lentes como nuevos

Para lograr que tus lentes se mantengan como nuevos, debes adquirir buenos hábitos a la hora de manipularlos y protegerlos. Los lentes son muy delicados y vulnerables a la humedad, el polvo, el salitre, los golpes o caídas, por lo que no basta con un buen morral para guardarlos, hay que tomar muchas precauciones a la hora de mantenerlos, ya que están hechos de materiales delicados como cristales y componentes electrónicos.

 

Un equipo tan importante como un buen lente merece de todo tu cuidado, ya que es el artilugio, junto con la cámara, con el  que haces la magia de la fotografía diariamente. No te asustes, son cosas sencillas y fáciles de hacer, en especial si eres cuidadoso, toma nota de los consejos que te damos y tal como hacen fotógrafos profesionales como Tony Gale, no dejes de cuidar tu equipo.

 

A continuación te daremos nuestros consejos de oro a fin de conservar tus lentes para toda la vida.

 

  1. Usa tapas de protección para tus lentes en todo momento, tanto la tapa delantera como la trasera. Jamás dejes un lente sin tapa dentro del estuche o fuera de él. Lentes como las 3 lentes que todo fotógrafo necesita deben guardarse con sus tapas para protegerlos. Los lentes son inversiones para toda la vida que merecen todo tu cuidado.

 

  1. Usa un filtro ultravioleta (UV). El filtro protege al lente del polvo, humedad, golpes, salpicaduras o rayones. Si un filtro se raya o golpea, puedes sustituirlo fácilmente, en cambio, si un lente se daña, la inversión es mucho mayor. Tal como dice el dicho, es mejor prevenir que lamentar. Toma esa precaución y verás cómo te sentirás más aliviado y protegido.

 

  1. Utiliza productos adecuados para la limpieza de tus lentes, como la gamuza de microfibra (que no deja residuos), un soplador manual (una pera de aire de goma, nunca soples con la boca), brochas, pinceles suaves y líquidos especiales (que no deben aplicarse directamente en el lente sino sobre la gamuza), ideales para este tipo de tarea delicada. Recuerda que los lentes tienen recubrimientos especiales para disminuir los reflejos y corregir aberraciones y otro tipo de tela o líquido puede dañarlos. No es aconsejable tocar los lentes con los dedos ya que la grasa natural de la piel dejará huellas en los cristales. Asegúrate de que un lente tiene sus cristales limpios antes de usarlo.

  1. Utiliza un parasol, en especial si haces fotos en exteriores. El parasol protege al lente de golpes y puede evitar algún roce en caso de multitudes o tropiezos accidentales.

 

  1. Los peores enemigos de los lentes son los hongos y la humedad ambiental. Pueden formarse en la cara interna de los cristales del lente y parecen manchas circulares de sucio, arruinando la nitidez de las fotos. Se generan en ambientes oscuros y húmedos, así que hay que controlar sobre todo la humedad, que además de favorecer la proliferación de hongos, podría dañar los componentes electrónicos de los lentes y las cámaras si se condensa en su interior. Para evitar la humedad y los hongos, ten siempre bolsitas de sílice en el compartimiento donde almacenas tus equipos. O mejor aún, un deshumidificador en el depósito donde los guardas. También puedes utilizar bolsas anti-humedad para guardarlos. Tampoco los dejes guardados por mucho tiempo, es bueno que siempre les des uso. Si crees que a uno de tus lentes le está saliendo un hongo, quítale ambas tapas y déjalo al sol por media hora, no más. Si aún así el hongo no desaparece, llévaselo a un especialista.

 

  1. Si vas a la playa o a la montaña, es aconsejable que utilices bolsas de plástico antihumedad, para evitar que los lentes se llenen de arena, tierra o agua. El salitre y la humedad son enemigos de los lentes fotográficos.

 

  1. Es aconsejable que la cámara siempre esté protegida con un arnés, una correa o algún tipo de sujeción para la muñeca de modo que el lente también esté resguardado. Eso es especialmente útil si estás en medio de un evento rodeado de gente, pues cualquiera podría tropezarte y sería fatal si el equipo se cae o golpea al resbalar. En ese sentido, es importante no dejar la cámara sin supervisión o al descuido en una mesa. La máxima es que si no estás usándola, guárdala en su estuche con sus respectivas tapas en los lentes.

 

  1. Al intercambiar un lente, es aconsejable que no le quites la tapa sino hasta el momento en que vas a cambiarlo, para evitar que le caiga polvo o humedad. Un consejo es poner el lente boca abajo, acercar la cámara con el sensor boca abajo y cambiar los lentes con el mayor cuidado, rapidez y tranquilidad posible, asegurándote que las tapas estén bien puestas luego del cambio.

 

  1. Usa un buen morral protector para la cámara y los lentes, preferiblemente acolchados o con blindaje anti-golpes, este último sobre todo si vas de viaje. Es ideal que tengan suficientes compartimientos para guardar bien todos tus lentes. Para evitar caídas, lo mejor es ubicar el morral en el piso, en un sitio seco, preferiblemente en un ambiente templado, libre de humedad y lejos de fuentes de calor y luz solar directa.

  1. Si tus lentes tienen enfoque y/o zoom automático, ten cuidado: jamás intentes ajustar manualmente el foco o el zoom si está en modo automático. Podrías dañar el mecanismo del lente y dejarlo inservible. Si quieres trabajar con foco o zoom manual, asegúrate de ponerlo en modo manual.

 

 


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