SONY
Notas Esteban Toro: "exploro hasta que me duelen los pies, dejándome sorprender por la vida".

Esteban Toro: "exploro hasta que me duelen los pies, dejándome sorprender por la vida".

Por Claudia Rodríguez / Alpha Universe, 10 de agosto, 2020
Esteban Toro: “exploro hasta que me duelen los pies, dejándome sorprender por la vida”.
Rabari al amanecer con su camello, Pakistán.
@estebantorom | Esteban Toro

 

Tuvimos la oportunidad de hablar con el fotógrafo documentalista colombiano y Sony Alpha Partner Esteban Toro, el director de la recién estrenada serie documental “Aperture: A World of Stories“, en colaboración con Sony, The New York Times y World Photography Organisation, a fin de conocer un poco más sobre su vida y su visión sobre la fotografía documental y de viajes.  Un nómada incansable que ha tenido la dicha de conocer y fotografiar más de 45 países y que ve al mundo más allá de sus fronteras, como una gran aldea donde su afán de conocer y descubrir a plenitud es más grande que las diferencias culturales y sociales.

 

Esteban Toro en Deadvlei, Namibia.
@estebantorom | Esteban Toro

 

Has viajado alrededor del mundo en tu carrera fotográfica. ¿Qué buscas como fotógrafo cuando viajas a un nuevo lugar?, y de haberla, ¿cuál es tu rutina al viajar a un sitio?

La fotografía para mi es una excusa. Me permite acercarme a personas y lugares que de otra forma nunca conocería.  Te contaré una historia: en el 2018 viajé por primera vez a China. Después de que un fotógrafo colega me había tratado de decir que no valía la pena, fui terco y decidí viajar a explorar. No fue fácil. Desde obtener los documentos para poder viajar, hasta la misma llegada tuvo sus complicaciones. Saliendo de un hotel, con un vuelo esperándome, tuve que ver cómo dos conductores de taxi se peleaban por llevarme, pero al final ninguno lo hizo. Tuve que caminar con dos maletas enormes, más mi maleta de la cámara, por las calles de Pekín hasta parar un conductor y pedirle que me ayudara a conseguir un transporte; todo esto, sin hablar en absoluto mandarín.

 

Esteban durante el rodaje de ‘A Photograph Dies’, documental audiovisual sobre el fotógrafo Jean-Paul Bourdier.
@estebantorom | Esteban Toro

 

Después de ese suceso, me juré a mi mismo no volver a China. Estaba odiando la experiencia. Luego de tomar el vuelo llegué a la orilla del río Li. Podría afirmarte en esta entrevista que es el río más hermoso que he conocido. Las montañas son dramáticas, hay cientos, sino miles, y crean un paisaje alucinante. Allí se albergan los pescadores ancestrales cormoranes. Un grupo que está despareciendo. La pesca industrializada removió su pesca artesanal y ya no tienen en qué trabajar. Bueno, muchos se han dedicado a posar para los turistas.

 

Yo no quería estar con los ‘modelos’; quería estar con los reales. Así que me fui en búsqueda de esos pescadores tradicionales, y me encontré con dos señores: ‘barba blanca y barba negra’ eran sus apodos. Ambos de más de 80 años. Los acompañé durante varios días en sus canoas de madera que se inundaban de agua de vez en cuando. Nos fumábamos un cigarro  mientras esperábamos -y nunca fumo-. Y así pasaban los días. ¿Qué obtenía? Poder fotografiarlos en todo momento, conocer de sus vidas, entender quiénes son. Así logré llegar a sus casas y conocer más sobre ellos.

 

El momento más hermoso que viví junto a estos pescadores fue una tarde que atravesamos caminando todo el río Li. Usualmente llevo dos pares de zapatos para mis viajes largos. Sin embargo, para el momento en que estaba allí, ya había desechado mi primer par luego de fotografiar el Holi Festival en India. Bien, pues este día tuvimos que estar metidos en el agua, y no quería mojar mi único par, así que tuve que caminar descalzo por piedras filudas que podía sentir cómo se enterraban en mi piel. ¿Doloroso? ¡Bastante!

 

Pescador cormoran, China.
@estebantorom | Esteban Toro

 

Después de caminar por varias horas, llegamos a una locación fantástica que uno de ellos quería mostrarme. ‘Barba blanca’, quien era muy risueño, me acordaba de la caratula de un álbum de la banda SHAMAN. Se la mostré, y coloqué ‘Fairy Tale’ mi canción favorita del disco. Mientras él miraba la ilustración y se reía viendo la similitud que tiene con esta, escuchábamos esta canción que te transporta a otro planeta, y que su letra dice: “la vida es tan buena como lo desees” y esperábamos el atardecer para poder hacer algunas fotografías.

 

Esa fue la última tarde que compartí con ellos. Al regresar y subirme al auto, escuchaba Fairy Tale una y otra vez. Recliné el asiento, miré hacia el cielo y me sentí absolutamente pleno; las fotografías habían quedado hermosas. Eso, justamente eso es lo que busco cuando viajo: experiencias, plenitud, descubrir. La cámara fue la única excusa que tuvo un señor de más de 85 años con un entonces joven de 24 para reír y acostarse sobre las piedras a contemplar la vida sin hablar el mismo idioma. ¿Te lo imaginas?

 

Ahora, en cuanto a la rutina, existe. Mucha planificación previa. Exploración por Google Earth y Google Maps. Varias horas en el teléfono organizando expediciones con productores locales. Horas frente a la pantalla consultando trabajos ya realizados por otros fotógrafos locales e internacionales en la zona que voy a visitar. Y luego, una vez coloco mis pies sobre mi destino, intento cazar amaneceres y atardeceres, pero dejándome sorprender por la vida. Camino, camino y camino. Exploro hasta que me duelen los pies.

 

Granjero en la mañana, China.
@estebantorom | Esteban Toro

 

¿Qué te motivó a dedicarte a la fotografía de viajes? ¿Cómo fueron tus inicios?

Mi inicio en la fotografía puede ser quizás una de las experiencias más millenial que vayas a escuchar. La culpa es de María Fernanda y de Gloria. María Fernanda fue una novia que tuve en el colegio. Ella se fue a vivir a Nueva York mientras estábamos juntos, y aunque decidimos ‘no ser pareja a distancia’ hablábamos todos los días por Messenger, ¿lo recuerdas? Bueno, allí teníamos intensas conversaciones sobre la vida: amor, arte, poesía, danza… y algún día ella mencionó la fotografía. Esa palabra se quedó dando vueltas en mi cabeza. ¿Fotografía? Yo tenía una cámara pequeñita, y suponía -como buen millenial- que todo iba a ser aprender a presionar los botones adecuados para poder tener fotografías espectaculares.

 

Así busqué a mi primer profesor de fotografía. Le dije: “quiero que usted me enseñe a presionar los botones y encontrar en el menú dónde puedo tomar fotos bonitas”. Con una sonrisa amable me dijo que claro que lo haría (cuánta ingenuidad de mi parte). Bueno, en la primera clase me subí a un taxi con él y me comenzó a hablar de una llave de agua, que se cierra y se abre. Decía cosas que yo en ese entonces no comprendía, y que más adelante iba a entender que se refería a la apertura de diafragma.

 

Lo que más me gustó de ese día fue poder descubrir mi ciudad a través de una cámara. Acercarme a los árboles, ver a mis compañeros tomando fotos de hojas. Era una nueva forma de ver el mundo que jamás había visto. Era descubrir la realidad. Y, sobre todo, me di cuenta que hacer fotos lindas era más complejo que presionar un botón en un menú de una cámara.

 

Gloria es mi mamá. Cuando tenía 8 años ella me regaló una cámara análoga. Una instantánea con un rollo. Yo me iba de viaje con mi mejor amigo de entonces, Andrés de los Ríos -a quien todavía sigo buscando incansablemente por redes sociales y a quien jamás he encontrado-. La historia es graciosa, porque las fotos son hermosas. En el viaje me sentí muy consentido, en Colombia le llamamos ‘mamitis’. Extrañaba a mis papás y me puse a llorar. Así que Andrés, y su hermana Paula, se pusieron a llorar conmigo. Estas fueron mis primeras fotos, mi primer documental. Claro, allí no era consciente que estaba documentando o que estaba fotografiando, pero, ¿me lo vales como mis inicios en la fotografía?

 

Esteban y Gloria, Colombia.
@estebantorom | Esteban Toro

 

¿Qué fue lo más difícil que ha tocado enfrentar como fotógrafo de viajes?

La distancia. Estar lejos de las personas que amas y perderte el cumpleaños de tus familiares y amigos es muy difícil. Que parejas se aburran de ti o te discutan mientras estás en las más hermosas y remotas montañas de California duele y parte el alma. Es un sabor agridulce. Estás en un lugar precioso. Sabes que debes aprovecharlo, que debes estar fresco, que no vale la pena amargarse. Pero tu corazón está con esas personas que amas y a quienes quisieras llevar contigo a todo lado.

 

Regresar también es difícil. Nunca vuelves siendo el mismo. Tu mente y tus ideas se transforman. Lo más complicado es entenderlo cuando contrastas tu nueva forma de pensar con la de personas con quien antes tenías muchas en común. Lentamente te vas volviendo más solitario, en lo interior y en lo exterior.

 

Aunque he tenido experiencias difíciles viajando, con personas o situaciones que se volvieron complicadas, finalmente eso hace parte de la experiencia del viaje. Sabes que vives en un estado de permanente comodidad, pues siempre regresarás a casa. Pero esas personas que están en casa, esas personas que hacen parte de tu ‘vida cotidiana’, eso es lo que más duele cuando estás lejos de ellas por tanto tiempo.

 

Templo budista, Myanmar.
@estebantorom | Esteban Toro

 

¿Y lo más gratificante?

Te hablaba de la dificultad que implica transformarte. Bueno, viajar es como salir del capullo, con unas alas más fuertes y aprender a volar más lejos. Cuando viajas comienzas a entender la realidad de otra forma. El mundo se te vuelve pequeño. ¿Estar mañana en Madagascar y luego atravesar el planeta para tomar unas vacaciones en Portugal? ¡Sin pensarlo!

 

Las fronteras se vuelven líneas imaginarias y políticas que solamente marcan el trazo de un nuevo sueño. Aquí te voy a confesar algo: una de las preguntas que más me hacen es cuántos países he conocido. La última vez que lo conté estaba alrededor de 45, pero la verdad es que no llevo la cuenta. No me interesa conocer todos los países del mundo. Me interesa conectarme con algunos y poder llevarme historias de vida en fotografías que pueda compartir.

 

Tengo una sensibilidad muy alta a la realidad social. Nunca lo hablo en público, pero me encanta leer sobre política. Conocer los países me permite hablar con más propiedad sobre ellos. Por ejemplo, defender países como China cuando estaban sufriendo la estigmatización de ser el origen del coronavirus, o entender que Rusia es un país que ha hecho muchísimo por la humanidad, pero que estas acciones han quedado relegadas por la narrativa que han tenido los libros de historia de occidente. Sientes en la sangre la injusticia y quieres -así sea con tus cercanos- abrir la mente y transformar el miedo a lo desconocido en curiosidad por aprender y conocer.

 

Dos soldados en Moscú, Rusia.
@estebantorom | Esteban Toro

 

¿Qué lentes y cámara utilizas para tu trabajo?

Viajo con dos cuerpos de cámara generalmente. Ahora tengo una Sony α7RIV, una α7RIII, y una α7III. En cuanto a óptica, tengo el Sony FE 16-35 f/2.8 GM, el FE 24-70 f/2.8 GM, y el FE 70-200 f/2.8 GM OSS, y el lente fijo Sony FE 85 f/1.4 GM.

 

 

Dicen que los viajes se viven 3 veces, cuando se planean, cuando se viven y cuando se recuerdan, de los viajes que has realizado, ¿cuál o cuáles han dejado un recuerdo especial en tu vida y por qué?

Aquí te va otra historia: las montañas han sido mi pasión. Visualmente me parece que son exquisitas para fotografiar. La luz siempre es impredecible allí. Puede amanecer lleno de nubes sin una pizca de sol, como puedes tener una luz dorada partida por los picos que generan unas escenas dramáticas y espectaculares. Bueno, ¿qué montaña quisiera fotografiar más que el Monte Everest?

 

Así que desde que organicé mi viaje sabía que quería sobrevolar en helicóptero al amanecer por el Everest. Pero esto no es nada sencillo. Durante meses estuve tratando de encontrar la manera de hacerlo. Era una misión imposible. Igual me fui a Nepal, y empecé a tratar de averiguar y contactar gente desde allí. Al final, decidí irme a la oficina del agente de aeronáutica del país a esperarlo cuando saliera de trabajar. Le pedí que me regalara cinco minutos para explicarle un proyecto que tenía. Le mostré mi trabajo y quedó encantado, sin embargo, no entendía para qué quería volar tan temprano.

 

Le expliqué que quería la luz y que esta era importante. Me decía que no. Que el aeropuerto abría a las ocho de la mañana, y la luz que yo buscaba era a las cinco. Me explicó los riesgos de volar un helicóptero en la noche para estar en la cordillera del himalaya tan temprano. Yo, terco e insistente, le pedía que por favor lo intentara. Me dio su número y me dijo que iba a mirar que iba a poder hacer.

 

En la tarde me escribió que estuviera a las cuatro y treinta en el aeropuerto, que iba a intentar organizar con un piloto muy experto, pero no me prometía nada. Allí estuve puntual. El helicóptero no pudo despegar el primer día. Fui otra vez a su oficina y lo esperé. Me dijo que podíamos hacer otro intento, pero que, si no lo lográbamos esta vez, no iba a hacerlo más. Acepté.

 

La mañana siguiente el helicóptero despegó y tuve la luz más exquisita que pude haber deseado; nubes que se abrían y cerraban. La luz se partía a través de las montañas. Pude fotografiar la montaña más alta de la tierra desde el aire. En ese viaje aprendí que ser terco sirve para mi trabajo. Años después un amigo piloto me explicó las complejidades que tuvo la misión que logré con tanta insistencia. Y cada vez que lo recuerdo mientras miro las fotos es volver a vivir cada minuto de esa aventura. ¡Ahhh… qué alegría!

 

Cordillera del Himalaya al amanecer, Nepal.
@estebantorom | Esteban Toro

 

 

¿Quiénes son los fotógrafos que más te han inspirado en tu trabajo?

Te daré tres nombres primero. Steve McCurry, Jimmy Nelson y Jean-Paul Bourdier.

McCurry fue mi invitación a descubrir la India y conectarme profundamente con ese país. A descubrir la fotografía con una mirada más natural y entender el color desde la composición.

 

Nelson ha sido mi inspiración para descubrir lo remoto. Estaba en Estocolmo y me encontré con Fotografiska, un museo enorme dedicado exclusivamente a la fotografía. En el último piso, unas impresiones fotografías gigantes colgaban por sus muros, tres metros por el lado más largo, con los fascinantes Eagle Hunters de Mongolia. Me quedé con la boca abierta. No podía creer que algo así existiera. Él me motivó a descubrir el mundo en los rincones menos imaginados.

 

Bourdier para mí ha sido entender que se necesita muchísimo trabajo para lograr una sola fotografía. Estuve con él un mes recorriendo lugares que jamás sabría cómo volver a llegar, en desiertos del centro de Estados Unidos. Recorríamos paisajes soñados. Yo disparaba cualquier cantidad de fotos. Él, en cambio, con más serenidad, solo obturaba una placa en el momento preciso que la luz estaba como él la quería. Yo le cuestionaba por qué no tomaba cientos de fotografías estando en lugares tan fascinantes. Luego lo vine a entender. Pero bueno, el documental que le hice está en mi sitio web, así que te dejo la tarea de verlo para entenderlo.

 

Ahora te voy a hablar de fotógrafos regionales: Carlos Villalón y Fabio Cuttica. Ellos hicieron que se me cortara la voz en una presentación que fui a ver sobre su trabajo documental. Sentí ganas de llorar. Me paré y los aplaudí. Su trabajo me sigue inspirando cada día. Iván Valencia tiene encuadres maravillosos, siempre me sorprende su trabajo de foto-reportaje. Diana Rey, quien tengo el honor que sea mi videógrafa, es una mujer entregada a la cámara. Te cuento una anécdota con ella: estuvo más de cinco horas a 35°C esperando escondida entre un árbol a que pasara un venado que queríamos grabar. ¡Y logró una de las tomas en video más hermosas que he visto! La admiro profundamente.

 

Robinski, también Alpha Partner, tiene unos paisajes alucinantes. A veces te preguntas cómo logra ese hombre conseguir esas locaciones tan espectaculares. Espero algún día poder viajar con él. Jheison Huerta, fotógrafo peruano, ha explorado el norte del Perú de una manera que no lo he visto en otro fotógrafo. Su carisma hace que la naturaleza siempre sea cómplice y le brinde los mejores fenómenos naturales para capturarlos.

 

César David Martínez es un guía de vida y de fotografía. Con él he tenido la fortuna de compartir espacios como ser jurado para concursos, como fotógrafos viajando y como amigos. Y todo ha sido fascinante. Pero es tanta mi confianza en su trabajo, que para escoger las fotografías que le iba a presentar a Scott Gray y a Brent Lewis en la serie de Aperture, decidí reunirme con él en su casa y ver fotografías por más de seis horas, escogiendo las correctas para presentarles a estas autoridades de la fotografía. Es un hombre con muchísimo talento y un amor admirable por la naturaleza.

 

La lista es larga, pero te incluiría allí a Luisa González, fotoreportera de Reuters, a Luis Solano, viajero incansable, a Cristina Mittermeier, fotógrafa mexicana y de conservación, a Erin Sullivan, influencer y creativa admirable y un referente para que lo busquen ya mismo: Taryn Simon.

 

Monique, participante del documental ‘A Photograph Dies’.
@estebantorom | Esteban Toro

 

Tus fotos tienen un balance perfecto de color y composición, ¿cómo logras ese equilibrio en la edición? ¿quisieras compartirnos algún consejo a la hora de editar fotos?

Te daré el mejor consejo de edición que jamás te dirán: aprende a capturar la luz en su mejor momento y aprende a componer el color desde la captura. Te vas a sorprender que en la post-producción no vas a tener mucho por trabajar. Mi secreto es: bajar iluminaciones, subir el contraste ligeramente, recuperar las sombras y dar un poco de saturación (pero mínima, ¿eh?) y listo, tienes una foto al estilo Esteban Toro.

 

De mi forma de revelar se ha hablado mucho. Hay mucha curiosidad por ello. A veces me pregunto por qué. No hay mayor secreto. Es más, tengo un curso de revelado online y allí tengo fotografías del antes/después de las fotos. Ahí enseño cómo uso Lightroom para revelar y bueno, te adelanto: el secreto está en la captura.

 

Vaqueros al amanecer, Colombia.
@estebantorom | Esteban Toro

 

Has ganado importantes reconocimientos a nivel mundial y desde hace un tiempo eres Alpha Partner de Sony, ¿consideras que es importante participar en concursos de fotografía?

Mi respuesta va a ser polémica. Ha generado controversia muchas veces, pero sinceramente es lo que pienso. He tenido experiencias viajando en las que me encuentro con fotógrafos que quisieran desaparecerme si pudieran para que no estuviera en el mismo lugar que ellos. Son fotógrafos que sé que participan constantemente en concursos, y bueno, está bien si se ganan la vida de esa forma, pero sinceramente, es mi sentir que pierden el sentido de la fotografía: se vuelve una competencia y no un compartir; para mí, el objetivo de hacer fotos se pierde en ese momento.

 

No me gusta en lo personal participar en concursos. A veces simplemente no me queda tiempo. Y en algunos que he participado no he ganado, y luego veo fotos malísimas -ay, sí, lo siento, pero tú también sabes que es así- en primeros lugares.

 

El punto medio que he encontrado en esta controversia es: si tienes una buena fotografía, y tienes el tiempo de hacer todo el papeleo que implica generalmente participar en un concurso, ¡adelante! Eso sí, no seas envidioso ni te conviertas en un fotógrafo arrogante por ganar un premio. En este mundo del arte hay espacio para todos. Y la fotografía es para gozársela.

 

Pescadores antes del amanecer, Myanmar.
@estebantorom | Esteban Toro

 

¿Qué papel juega la fotografía documental para ti? ¿cómo visualizas el futuro de la fotografía documental y de viajes?

Esa es una pregunta compleja. La fotografía documental es la llave para abrir puertas. La fotografía de viajes es el escudo que me gusta usar para describir lo que hago, que al final, es tomar fotos de lo que me llama la atención.

 

El futuro ahora mismo, atravesando una Pandemia que ha detenido todo, es bastante incierto. Mi corazón anhela que los viajes regresen y que podamos seguir descubriendo el mundo; pero la industria ha cambiado. Ahora vienen viajes más locales; el miedo a salir va a estar ahí por unos años. Este no es un trauma del que nos recuperemos fácilmente.

 

Mujer lleva a cabo ritual en el río, Myanmar.
@estebantorom | Esteban Toro

 

Se acaba de estrenar ahora en agosto la serie documental Aperture: A World of Stories, un recorrido por diferentes países y culturas. ¿Cómo describirías tu experiencia  y cuáles fueron los momentos más memorables?

Realizar Aperture ha sido producir el proyecto más ambicioso que haya tenido hasta el momento. Primero, convencer a todo el equipo ejecutivo de Sony de financiar un viaje alrededor del mundo, con equipos y presupuestos para grabar una serie. Segundo, hacer una pre-producción por todos los lugares que podía visitar para grabar. ¿Por qué este lugar si y por qué este no?

 

Tercero, grabar la serie. Momentos que no salieron. Por ejemplo, me soñaba hacer un capítulo en Agra, con el Taj Mahal, replicando una fotografía que había hecho antes. Pero ya no se puede acceder al lugar donde hice esa foto, así que descubrí que mi foto ahora es única. Pero de esto no te cuento más, te invito a escuchar la historia completa en el Instagram de @alphabysony_latin donde conté todo en un live.

 

Cartel de la serie ‘Aperture: A World of Stories’.

 

Cuarto, la post-producción. Entre todas las historias que grabamos, escoger cuáles eran las más pertinentes para el fin último de la serie que es compartir experiencias con otros fotógrafos. Esto fue bastante retador. Y último, la distribución. Aunque tenemos el sello y soporte de calidad de Sony, y el apoyo de la World Photography Organisation y The New York Times, no es nada fácil llegarle a la gente. Nuestro equipo ha estado haciendo un gran trabajo de medios y de difusión, y aunque la serie es gratuita, llegar a las personas en un mundo sobresaturado de contenido es una gran tarea. Si no tienes un contacto directo no puedes entrar a Netflix, donde te verían cientos de miles de personas, entonces, tienes que hacer todo tu mismo, y esto toma muchísimo esfuerzo y tiempo. ¡Y eso que es gratis!

 

 

Durante tu recorrido, visitas 5 países, ¿cómo seleccionaste los países que querías incluir en la serie y por qué?

¡Yo sabía que venía esa pregunta! En Colombia nos reunimos con Scott para hablar sobre las fotografías. Él se reunió conmigo en mi estudio. Fue maravilloso tenerlo allí sentado viendo mis fotos. En Estados Unidos fuimos hasta las instalaciones de The New York Times para hablar con Brent. ¡No podía haber lugar más indicado para hablar de fotografía documental!

 

India es un país que he recorrido extensamente y que me permitía tener cierto control y acceso a historias que ya conocía, eso facilitaba la pre-producción. Nepal fue un capricho visual, íbamos a volver a volar sobre el Everest. ¿Cómo no grabarlo e incluirlo?

 

Monjes caminan por las calles de Bagan, Myanmar.
@estebantorom | Esteban Toro

 

¿Cómo fue la experiencia de trabajar con grandes figuras del mundo fotográfico como Scott Gray y Brent Lewis?

 

Al principio fue intimidante. Imagínate cuando recibes el correo de Scott confirmando que te verás con él y revisará tu trabajo. Y ahora, imagínate lo que se siente cuando con ocho meses de antelación confirmas una reunión con Brent, un hombre increíblemente ocupado, para que se dedique con calma a ver tu trabajo. Eso te hace temblar las piernas. Pensaba: ¿mi trabajo si será lo suficientemente bueno?

 

Una vez estando con ellos, tomé aire profundo, me llené de confianza y les conté las historias que había escogido cuidadosamente. Su retroalimentación fue especialmente enriquecedora. Sus palabras se quedaron grabadas en mi mente y estoy seguro que las aplicaré a la hora de documentar mis próximas historias.

 

Al final, de mucho agradecimiento, pues no solamente enriquecen mi mirada fotográfica, sino la de todos aquellos que desean seguir aprendiendo de fotografía más allá de la técnica. Hay consejos tan valiosos en la serie que hubiera deseado saber hace cinco o seis años y que ahora las personas van a tener ahí a la mano en cualquier momento.

 

Esteban revisando fotografías impresas con Scott Gray para la serie ‘Aperture: A World of Stories’.
@estebantorom | Esteban Toro

 

¿Qué podemos esperar de este viaje fotográfico?

India, Myanmar y Nepal lo han fotografiado cientos sino miles de fotógrafos. La diferencia en esta ocasión es que aprenderás cómo se hace un viaje fotográfico desde la pre-producción, hasta la impresión y la presentación ante dos autoridades del mundo fotográfico.

 

Esteban fotografiando a Harish, para la serie ‘Aperture: A World of Stories’.
@estebantorom | Esteban Toro

 

Colombia forma parte de este recorrido fotográfico, ¿cuáles son los lugares que más te inspiran de tu país?

Incluir Colombia en la lista de países visitados es una licencia poética, pues solamente hay una toma de la ciudad y las tomas en el estudio. ¿Pero qué hacemos si allí nos vimos con Scott?

 

Ahora, no ignoraré tu pregunta y te daré tres nombres:

  • Desierto de la Tatacoa, Huila, Colombia.
  • Sierra del Chiribiquete, Guaviare, Colombia.
  • Boyacá, Colombia.

 

Con esos tres destinos tienes lugares fascinantes para descubrir en el país. Y claro, se me quedan muchos por fuera, pero tres es un buen número para empezar.

 

Celebración del Holi Festival, India.
@estebantorom | Esteban Toro

 

¿Qué le recomendarías a los jóvenes fotógrafos que quieren dedicarse a la fotografía de viajes?

Más allá de la cámara y la técnica, que viene con el tiempo y la práctica, desarrollen la paciencia. La fotografía de viajes es un mundo que requiere mucho de esta. Puedes tener la fotografía perfecta en tu cabeza, y todas las condiciones pueden parecer a tu favor, y al final, el clima no te ayuda y no puedes llevarte la foto que esperabas. La frustración es un sentimiento constante en la fotografía de viajes. Tienes que abrazarla y quererla: te acompañará en toda tu carrera.  Y además, no es una profesión fácil de llevar. Es costosa. Implica muchos gastos, pero si puedes lograr financiártela -y no existe una fórmula- va a ser un mundo maravilloso. Tal vez no te vuelvas rico, pero vas a ser muy pero muy feliz. Y siempre recuerda que “la vida es tan buena como lo desees”, así que sueña intensamente, sueña en grande.

 

Frame de la serie ‘Aperture: A World of Stories’.
@estebantorom | Esteban Toro

 

*La disponibilidad de los productos aquí mostrados varía entre localidades. Para más información de su existencia por favor ingresa al Website de Sony de tu país.

Equipos utilizados

Recibe las últimas noticias del mundo Alpha

Haciendo click en suscríbete ahora aceptas las Políticas de Privacidad de SONY LATIN AMERICA, INC.
¿Qué deseas encontrar?